Celebración de la jornada mundial por la paz PDF Print E-mail

Tchad. Hace ocho años el arzobispo emérito de N’Djaména, Mons. Charles Louis Joseph Vandame, concluía un acuerdo verbal con los representantes de otras confesiones religiosas (protestantes y musulmanes). El objetivo era organizar, por turno, una oración común con ocasión de la jornada mundial por la paz.

Este año le tocaba a la Iglesia católica organizarla y, para ello, el arzobispo constituyó una Comisión de reflexión y preparación formado por el P. Paolino Tipo Deng Amayldh, Comboniano, coordinador diocesano de justicia y paz; Don Raymond Madjiro, párroco de la catedral, coordinador nacional de la comisión justicia y paz; Don Martin Waïngue, rector del seminario mayor; Koullo Belya, director nacional de la enseñanza católica; Marie Yodamine, vicepresidente del liceo Sacré Cœur y vicepresidente de la Céliaf.
Mons. Vandame pidió a la comisión diocesana de Justicia y Paz que actuasen en toda la archidiócesis junto a todas las parroquias y, sobre todo, con la Catedral de Notre Dame de la Paix que fue donde se realizó la oración.
Con este motivo el arzobispo declaró como ‘acontecimiento’ diocesano la jornada mundial de la paz. Un acontecimiento que debe señalar el empeño del personal apostólico en la búsqueda de una paz duradera en Chad y mostrar la voluntad de pedir a las diversas partes en conflictos que martirizan al país la reconciliación más allá de las divisiones.
Para implicar más a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos en la preparación de esta celebración, el 16 de diciembre de 2008, en el obispado, tuvo lugar una reunión informativa organizada por el comité de reflexión.
En ella se explicó a los participantes los aspectos positivos de la celebración y, en particular, su utilidad en la pastoral de la Iglesia católica. Los vicarios y párrocos fueron invitados a exhortar a sus fieles a tomar parte activa en la oración. Concluyendo el encuentro, se decidió organizar una oración de tres días para antes de la jornada mundial por la paz, en todas las parroquias de N’Djaména. Al comité de reflexión se le encomendó la tarea de establecer las formas de oración que se harían en esos tres días. Para ello se envió a todas las parroquias y vicarías una hoja orientativa con las siguientes formas de oración: adoración, rosario, compartir la Palabra, celebración eucarística, etc.
La celebración ecuménica propiamente dicha tuvo lugar el 1 de enero de 2009, de las 10.00 a las 12.00, con una numerosísima participación de los representantes de las diversas parroquias y vicarías. Entre los invitados, subrayamos la presencia del Primer Ministro y su gobierno, del Presidente de la Asamblea Nacional y los representantes de diversas confesiones religiosas.
La celebración se caracterizó por un clima de gran alegría: alegría, para todos los chadianos, por encontrarse juntos, sin distinciones, y por unir sus oraciones para la vuelta de la paz al Chad. Durante la ceremonia algunos niños recitaron la oración por la paz de San Francisco de Asís y a renglón seguido entregaron a las autoridades y jefes religiosos palomas que fueron soltadas al aire. El gesto simbólico fue aplaudido por los participantes.
La celebración ecuménica fue una ocasión para los políticos, religiosos y para todos los demás para participar en una refresco llamado “brindis de la amistad”.